miércoles, 4 de febrero de 2009

Textos y plastilina

Hace unos días leí en el blog de Miguel una entrada en la que exponía una actividad, la del objeto huérfano, y que me sugirió esta otra que os expongo yo a continuación.

Hoy, cansada del libro de texto, he decidido plantearles a mis alumnos de 1º y de 3º ESO una actividad diferente que se apartara de la rutina pero que sirviera para trabajar algún aspecto lingüístico. No sé si lo habré conseguido. Os cuento.
He llegado a clase con dos bloques de plastilina. Les he dicho que guardaran todas las cosas y que escucharan. Primero hemos hecho un pequeño ejercicio de relajación, después les he contado una pequeña historia mientras iba modelando con las manos una flor de plastilina. Les he dicho que se trataba de una flor huérfana; luego, les he pedido que cada uno de ellos pensara en un objeto que lo identificara y que lo modelaran con plastilina. Una vez hecho esto, les he pedido que explicaran por qué habían elegido ese objeto. Por último, he pedido que redactaran un texto en casa. El tema variaba según el nivel. A los de 1ºESO, como acabábamos de estudiar los elementos del texto narrativo, les he pedido que inventaran una historia de unas diez líneas en las que aparecieran la flor y el objeto que ellos mismos habían modelado. A los de 3º les he dado dos opciones: a) lo mismo que a los de 1º, o b) que explicaran y describieran qué habían sentido al tener que modelar con plastilina un objeto.

Durante la sesión, me he fijado bastante en cómo les cuesta tomar decisiones (profe, no sé qué hacer, espera unos minutos más); he notado que los de 1º, puesto que tienen más cercana la escuela, estaban más acostumbrados a trabajar con plastilina, mientras que a algunos de 3º la actividad les ha parecido una chorrada; también he observado cómo unos se ayudan a otros (algún alumno no tenía demasiada habilidad manual); otros me han pedido mi opinión acerca de si colocarle las alas a un búho de una u otra manera; algunos han modelado varias, mientras que unos pocos hacían primero una figura y luego la reelaboraban continuamente, destrozándola, añadiéndole elementos... También me ha servido para observar sus inquietudes. Lo que modelan me dice mucho de ellos.
Todavía no sé cuál será el resultado lingüístico escrito, pero pienso recuperar esta experiencia para empezar a explicar a los alumnos el proceso de creación de un texto. Creo que la analogía con el modelar una figura me servirá, e intentaré que ellos mismos encuentren las semejanzas entre su experiencia con modelar con plastilina y la escritura de textos.


3 comentarios:

Miguel dijo...

¡Hola Miriam! me ha parecido muy sugerente tu actividad. Yo me pongo en el lugar de los alumnos y te aseguro que hubiera (como dicen ellos) flipado. La verdad es que como trabajo para ejercitar el texto libre me parece muy motivador e ingenioso. No te desanimes si no todos lo toman con ilusión, esto es imposible, quédate con lo positivo. Seguro que alguien habrá que ha disfrutado de tu propuesta. Y esto ya es un triunfo.
Un saludo.

Miriam Civera dijo...

¡Hola Miguel! Muchas gracias por los ánimos que me das. Siempre intento quedarme con lo positivo y anotar en una libreta lo que aprendo de cada actividad. En esta ocasión sucedió algo muy interesante: sirvió para integrar más en el grupo a uno de los alumnos a quien le faltaba un poco de autoestima. La figura que modeló fue la que más gustó a sus compañeros, que lo alabaron (¡eres el amo!, cómo controlas...)Desde ese día, este alumno ha cambiado de actitud y se nota mucho en él el efecto que ha producido el refuerzo positivo de sus compañeros. Para mí, eso ha sido un triunfo.

Aida Ivars dijo...

Es estupendo encontrar blogs como el tuyo. Gracias por compartir tus experiencias. Un abrazo.